
Paraná, 17 de
marzo de 2010
Res non verba
(Obras no
palabras)
Mientras que para el gobierno, AGMER “tiene una
contradicción entre el discurso y la acción”, desde
AGMER corroboramos que los discursos de la
administración en este sentido son una entelequia,
que carecen de formalidad y a lo que le suma el uso
sistemático de la lógica discursiva de nuestra
institución. Agradecemos que pública-mente
reconozcan que leen nuestros documentos y que los
mismos los nutre para establecer una improvisada
respuesta con el propósito de justificar lo
injustificable.
El gobierno de la educación reconoce
que la implementación de la Ley Federal de
Educación, fragmentó los saberes con una cantidad de
espacios curriculares que en nada contribuyeron a la
formación de los adolescentes, con la consecuente
frag-mentación de los conocimientos, que dispersó
los saberes, que precarizó la situación laboral de
los docentes, y en éste sentido nos preguntamos ¿qué
peregrina idea recorrerá las estructuras cognitivas
del gobierno que piensa, y sostiene que esta reforma
es innovadora, inclusiva y contenedora?, ¿desde
dónde sostienen que los espacios de la nueva
estructura curricular tales como, producción
multimedial en lenguajes artísticos, taller de
desarrollo local, taller de medios de comunicación I
y II, opinión pública y medios de comunicación,
educación y nuevas tecnologías, sin olvidar el
espacio de juventud participación y ciudadanía,
garantizan en primera instancia la no fragmentación
del conocimiento por parte de los alumnos al mismo
tiempo que avalan la estabilidad del compañero
docente? Cuando saben que trabajan contra reloj para
establecer las competencias docente en función de
cubrir los nuevos espacios en
las escuelas, que según el gobierno, voluntariamente
y de manera consensuada,
accedieron a ser
escuelas muestrales, olvidando que perfiles existen
cientos, pero “NO” competencias
docentes para la cobertura de los mismos, y en
consecuencia se repite la metodología de acceso por
medio de proyectos tirando por la borda la posibi-lidad
y el derecho garantizado constitucionalmente de
estabilidad. ¿De qué divorcio nos hablan entre
discurso y acción? ¿Cuál es la contradicción?
Seguimos sosteniendo que una reforma es imperante,
pero que necesariamente deben establecerse criterios
justos que contengan a todos los sujetos sociales
que participan del proceso de cambio y
fundamentalmente en lo referente a la enseñanza
aprendizaje, garantizando el acceso, la permanencia
y el egreso con una formación integral en saberes y
no en servicios, que asegure a toda la matrícula
tener una forma-ción sólida y propedéutica.
Entendemos que como institución debemos bregar por
establecer condiciones dignas de trabajo para
nuestros compañeros sin que ello se agote en lo
salarial, punto neurál-gico éste para comenzar a
establecer reformas que garanticen seriedad y
compromiso con el propósito de asumir un sistema
educativo que tenga proyección a corto, mediano y
largo plazo.
Cuando reflexivamente el gobierno expone en sus
documentos la necesidad de “humanizar la educación”,
nos deja la sensación de que han comprendido la
lucha que históricamente hemos encarnado en el
sindicato y parecieran reconocer que nosotros
sabemos quiénes son nuestros chicos, no como mera
matrícula y un número más en las estadísticas, sino
como sujetos atravesados por una historia, con
necesidades, inquietudes, intereses, proyectos que
se van viendo frustrados al encontrase con espacios
inadecuados en las escuelas, con la falta de
mobiliario, transporte, material didáctico, sin
coberturas de las materias que les corresponde para
su formación, sin docentes, con comedores con
recursos insuficiente, etc. No se trata solamente de
pensar en “escuelas humanas” no debe agotarse
solamente en exponerlo como una entidad ideal, por
el contrario, pensar en el sentido ontológico de un
sistema que comprenda y contenga absolutamente a
todos los sujetos, garantizando todos los derechos y
obligaciones constitucionales en educación,
atendiendo los estatutos vigentes y pensando su
extensión y existencia en el tiempo y el espacio.
Como sujetos protagónicos del acto educativo e,
incluso, sostenedores de la escuela pública tenemos
una doble obligación en relación con el
Conocimiento: contribuir a la transformación del
Sistema Educativo, conjuntamente con nuestras
reivindicaciones sectoriales; como así también una
revisión de las prácticas escolares que se realizan
hoy en nuestra castigada escuela pública.
Es de carácter superlativo comenzar a otorgar
espacios genuinos de debate, discusión y
planificación educativa para que nada caiga en saco
roto, estimulando de manera sistemática la
participación, integración y compromiso del y con el
colectivo docente entendiendo que nadie se apropia
de aquello que siente ajeno.
Y en este sentido apelando a nuestra memoria
recordamos que antes de la sanción de la Ley
Nacional de Educación las máximas autoridades
educativas de la provincia, expresaban “una
ley por sí sola no garantiza el cambio de la
educación, hay otras variables en juego”. Si
no quieren repetir las consecuencias de la Ley
Federal de Educación, RES NON VERBA, estamos
esperando sus acciones para que las mismas no estén
en contradicción con sus discursos.
J u n t a E j e c u
t i v a
A G M E R
Comisión Directiva
Central